NATALIA VAQUERO - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
Aminatu Haidar aterrizó ayer por la tarde en el aeropuerto de Gran Canaria. La activista saharaui, que protagonizó durante 32 días una huelga de hambre en el aeródromo de Lanzarote, ha regresado al Archipiélago para renovar su tarjeta de residencia y para someterse a varias revisiones médicas. "Aún tengo muchas molestias estomacales", explicó Haidar, quien quiso agradecer a toda la sociedad española el apoyo que recibió durante su estancia forzosa en Lanzarote.
"Soy Aminatu Haidar, ciudadana del Sahara Occidental". Con esta frase franqueó el control policial marroquí en el aeropuerto de El Aaiún. Y la misma declaración hizo al llegar a Gando, donde fue recibida por la comisaria jefe de Extranjería, Sagrario de León. También acudió al aeródromo el jefe provincial de la Policía, Fidel González.
La activista saharaui estuvo acompañada en todo momento por Carmelo Ramírez, consejero de Nueva Canarias del Cabildo de Gran Canaria y presidente de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sahara de España. "Es un viaje privado", se afanaba Ramírez en comentar para tratar de que los periodistas no molestasen a Haidar. Sin embargo, ella atendió a todos los que se acercaron a interesarse por su salud y reconoció que sus hijos sufrieron mucho ayer al ver a su madre subirse de nuevo a un avión. "Tienen miedo a que Marruecos no me vuelva a dejar entrar en mi ciudad, tal como pasó en noviembre", explicó.
Aminatu Haidar relató además los problemas que tiene para ingerir alimentos sólidos tras más de un mes en huelga de hambre. "Tengo aún muchos dolores, pero sigo fuerte en mi lucha en favor de mi pueblo", subrayó. Además, denunció que tanto ella como su familia sufren un "acoso policial" constante e hizo un llamamiento en favor del resto de activistas saharauis que permanecen en las cárceles de Marruecos.
EL PASAPORTE. Haidar tendrá que renovar su pasaporte marroquí en tres meses. "Es por esta razón que se ha programado este viaje con fines médicos", explicó Carmelo Ramírez, convencido de que las autoridades marroquíes pueden poner trabas a la renovación del pasaporte de Aminatu Haidar. La activista renovará también su tarjeta de residencia española, que se le concedió por razones humanitarias y vence a lo largo de este mes. Una vez hecho todo esto, regresará a El Aaiún.