A. FERNÁNDEZ / G. CABRERA
Cada vez que el tiempo vira y se pone del sur tiemblan las infraestructuras básicas de Lanzarote. Esta particularidad se volvió a poner de manifiesto el pasado martes, cuando se tuvieron que desviar 11 vuelos que no pudieron tomar tierra en el aeropuerto de Guacimeta. Tampoco pudieron atracar tres barcos con mercancía y pasajeros en el puerto de Arrecife. Los problemas operativos tuvieron más que ver con el componente sureste de los vientos y del oleaje que con su fuerza, evidenciándose sus problemas operativos ante estas circunstancias.
Tras el temporal, la normalidad volvió ayer a Los Mármoles, donde el ferry de Naviera Armas y un buque de la compañía Costa Cruceros operaron con normalidad. Tampoco hubo incidencias en Guacimeta, informó AENA. La mejora de las infraestructuras aeroportuarias y, en concreto, la ampliación de la pista de aterrizaje hacia el mar, una propuesta que ha sido consensuada entre la Cámara de Comercio de Lanzarote, el Cabildo y los ayuntamientos de Tías y San Bartolomé, es una demanda que las instituciones de la Isla han hecho llegar a AENA.
En opinión del presidente de la Comisión de Aeropuerto y Transporte Aéreo de la Cámara, Honorio Nicolás García Bravo, "el hecho de tener una pista con mejores prestaciones no sólo permitiría una mayor efectividad, alcance y regularidad en las operaciones de las aeronaves, sino que, incluso, permitiría solventar, reducir y minimizar en muchas ocasiones las incidencias meteorológicas". Resulta llamativo, prosiguió, que "las restricciones en el de Lanzarote sean muy superiores a la de otros aeropuertos canarios".
Los principales problemas de las aeronaves al aterrizar por la cabecera norte de la pista (lado tierra), radican en los obstáculos naturales (el Morro Félix) y en las reducidas dimensiones de la actual pista, realidad reconocida por AENA en el Plan Director de 2001, dijo García Bravo.
El presidente de la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa (Felapyme), Alfredo Villalba, subrayó que "se ha vuelto a poner de relieve que las infraestructuras no están a la altura de las necesidades de la Isla". Los representantes empresariales criticaron la falta de implicación de los políticos locales para exigir que se pongan los remedios oportunos. Ayer, ningún representante del Cabildo salió a la palestra ante una situación que impidió la entrada a tiempo de alrededor de 1.500 toneladas de mercancía.