A. F.
La decisión de la Concejalía de Comercio y Consumo del Ayuntamiento de Arrecife de trasladar la pasada semana hasta el parque José Ramírez Cerdá de Arrecife, conocido como el Parque Viejo, el mercadillo que se venía instalando en la ribera del Charco de San Ginés, no ha dejado indiferente al centenar de vendedores ambulantes que participan en esa actividad.
Aunque los comerciantes ya habían estado en esta ubicación, junto al Kiosco de la Música, antes de que el anterior equipo de gobierno capitalino decidiera hace más de un año emplazarlos en el Charco, debido a la suciedad que originaba la presencia de garzas en Ramírez Cerdá, las opiniones del regreso de los puesteros no son unánimes. Los que están en contra de esa idea, que son minoritarios, defienden el Charco por la cercanía a la parada de guaguas de los turistas de cruceros, un aliciente para atraer a la clientela. Por el contrario, la mayoría cree que en el parque el sitio es más céntrico por su cercanía a la calle Real.