D. R. - ARRECIFE.
La Cámara de Comercio de Lanzarote viene reclamando al menos dos millones de euros a su homóloga de Gran Canaria en compensación por el patrimonio que adquirió la antigua Cámara de Las Palmas (que englobaba a los empresarios de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura) antes de que se produjera la división cameral en la provincia de Las Palmas en el año 2006. "La Cámara de Comercio de Las Palmas (ahora de Gran Canaria) está haciendo uso en exclusiva de un patrimonio que no le corresponde y hay que establecer las fórmulas para poner fin a esta situación", destaca el presidente cameral de Lanzarote, Eduardo Spínola.
Spínola señala que es la Consejería de Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, como órgano tutelar, quien debe llevar a cabo la tasación de los bienes patrimoniales de la actual Cámara de Gran Canaria para a partir de ahí llevar a cabo la distribución equitativa en relación al número de empresarios inscritos en los censos de las distintas cámaras de la provincia de Las Palmas.
El presidente de los empresarios conejeros estima, en base a la indemnización que va a recibir la Cámara de Ibiza tras su separación de la de Mallorca, que la cuantía económica que tendría que percibir la Cámara de Lanzarote está entre los dos y tres millones de euros. "Lo único que nos dieron fueron las mesas, sillas y unos cuantos ordenadores que había en la sede, un edificio que tenemos alquilado", afirma Spínola.