GREGORIO CABRERA
El pulso se intensifica. La Asociación de Taxistas de Lanzarote, que engloba a 215 licencias de Tías, San Bartolomé, Yaiza, Teguise y Haría, debatirá el próximo miércoles en asamblea la creación de una central de control paralela a la impulsada por el Cabildo, rechazada por una parte mayoritaria de los profesionales con el argumento de que no están de acuerdo con un modelo de gestión privado. La concesión, tras un concurso público donde también concurrieron dos ofertas lideradas por taxistas, cayó en manos de la empresa Lanzacado.
El presidente de la Asociación de Taxistas, Leocadio Martín, explicó a este diario que el sistema que barajan implantar por su cuenta es el Auriga, es decir, el mismo elegido por la corporación insular y cuya eficacia nadie pone en duda. Sin embargo, los profesionales aseguran que prefieren llevarlo ellos directamente, entre otros motivos por cuestiones económicas. "Nos costará 39.000 euros poner el sistema, mucho menos que lo que ha pagado el Cabildo", aseguró Martín, que agrega que también se pretende conservar el empleo de las diez personas que ya trabajan para la asociación y que se sumarán a la centralita los 69 taxistas de San Bartolomé. También se oponen al pago de 27 céntimos por cada llamada que reciban del Auriga.
El consejero de Transportes, Ramón Bermúdez, ha convocado a los ayuntamientos de Tías (que ya han revocado el acuerdo para unirse al Auriga), Yaiza y San Bartolomé para abordar la crisis.