D. RIVERO
El Monumento al Campesino, perteneciente a la red de los Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo de Lanzarote, quiere convertirse en una nueva oferta de ocio no sólo para los turistas que visitan la Isla sino para las familias conejeras. Ayer se celebraba el Día del Campo, coincidiendo con la festividad de San Isidro Labrador.
Nos hemos dado cuenta de que muchos lanzaroteños desconocían todo lo que se ofrece en el Monumento al Campesino". El director de estas instalaciones pertenecientes a la red de los Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo de Lanzarote, Tomás Guerra, confiesa que resulta fundamental que el Monumento se dé a conocer no sólo a los turistas que visitan la isla sino a los propios lanzaroteños.
Primero fue la celebración de la feria de las flores coincidiendo con el Día de la Madre, ayer el Día del Campo aprovechando la festividad de San Isidro Labrador y a final de mes le tocará el turno al Día de Canarias. El objetivo será convertir al Monumento al Campesino (situado en el municipio de San Bartolomé y prácticamente en el centro geográfico de la Isla) en un nuevo punto de ocio para las familias de Lanzarote.
La consejera de los Centros Turísticos del Cabildo, Astrid Pérez, resalta que este tipo de actividades están enfocadas para que los ciudadanos de Lanzarote se reencuentren con unas instalaciones turísticas que hasta ahora sólo estaban destinadas a los visitantes. "En este centro no se paga la entrada, por lo que queremos que sea un centro de ocio más para las familias durante los fines de semana", asegura.
La plaza del mercado, situada en la trasera del Monumento, será el centro neurálgico de todos los eventos que se celebren de forma periódica los sábados y domingos. De hecho, en la última encuesta realizada entre los visitantes que acudieron a la feria de las flores se detectó que una gran parte de los asistentes no habían estado en esta plaza, que además cuenta con talleres de artesanía.
La gastronomía será otra de las claves de la nueva dirección de los Centros Turísticos para potenciar el Monumento. Para ello se ofrecerán menús, en torno a los 15 euros por persona y con descuentos para los niños, que estarán relacionados con los eventos que se celebren. Los platos elaborados ayer en la cocina del Monumento iban desde las clásicas papas arrugadas, queso, higos pasados, gofio, caldo millo y postres como las torrijas, bienmesabe y el frangollo.
La música tampoco faltará en la plaza del mercado. Desde parrandas hasta grupos de jazz podrán oírse en la vivienda que César Manrique creó en 1968 en defensa de la arquitectura tradicional conejera. Una casona que está presidida por la gran escultura Fecundidad, su homenaje a la lucha de los agricultores por convertir los campos de lava en tierras de cultivo.