GREGORIO CABRERA
- ¿Tiene usted una dilatada experiencia en los medios de comunicación asturianos, entre ellos 'La Nueva España', y ahora es editor del diario digital 'La Hora de Asturias'. ¿Qué análisis hace de la profesión en la actualidad y de la prensa escrita en particular?
- Creo que la prensa escrita tiene futuro y seguirá existiendo, aunque combinándose con Internet. Ferrán Adriá está considerado el mejor cocinero del mundo por un reportaje en el New York Times. Quien tumba un gobierno son los periódicos. Hay una serie de periódicos de provincias que tienen un poder inmenso porque además tienen credibilidad. La influencia máxima sigue siendo de la prensa escrita.
- ¿Y cuál es la clave de la credibilidad, porque los medios de comunicación, en términos generales, no pasan por sus mejores momentos en valoración ciudadana?
- Hay que ser serios. Ésa es la clave fundamental. Sin una buena información independiente no hay democracia, eso está claro. Los silencios son peligrosísimos.
- ¿Y qué ha pretendido con la puesta en marcha del gratuito 'La Hora de Asturias'?
- Lo hago más que nada por afición, porque el periodismo es algo que llevo dentro.
- Usted es fotógrafo. ¿Qué impresión le causa la luz de Lanzarote?
- Bueno, yo es que no soy muy artístico. Hice una cosa aquí que me gustó mucho, y es que veo muchas banderas de España, no sé si será lo que queda del Mundial de fútbol. Me gusta jugar con las cosas que veo. Los semáforos aquí, por ejemplo, tardan hasta cincuenta segundos, y eso es muchísimo comparado con la Península. Esto significa que es un pueblo más tranquilo y que le dan más tiempo a todo. Los mismos conductores de las guaguas también tienen una tolerancia y un talante distinto. Es algo muy agradable.
- Me dice que percibe ahora esa tranquilidad. Pero usted ya estuvo aquí en los años setenta. ¿Qué cambios nota en Lanzarote como visitante?
- En primer lugar, es una sociedad tranquila y me agrada la cercanía de la gente. Hay una pausa. Ha mejorado mucho, por ejemplo, la cocina que es algo muy importante. Por otro lado, veo que se ha introducido el turismo de masas, que es algo que respeto mucho, pero entiendo que se pasan siete pueblos, porque a veces en las excursiones te cuelan visitas comerciales y eso molesta.