ARÁNZAZU FERNÁNDEZ
- ¿Qué impresión le ha causado Tinajo, donde usted ejerció de sacerdote y a donde ha vuelto para ser pregonero de las fiestas de San Roque?
- Tuve dos sentimientos muy encontrados. Primero, al recibir la invitación del Ayuntamiento para hacer el pregón me supuso una gran alegría porque, tras casi 30 años de haber dejado de ser párroco de Tinajo, aunque he vuelto de visita en bastantes ocasiones, fue una especie de recuerdo oficial. El segundo sentimiento, fue el de empezar a preparar el pregón y descubrí en mi disco duro una serie de vivencias y recuerdos con nombres, apellidos y anécdotas. Tinajo, sin perder su identidad, ha experimentado una mejora relevante.
- ¿Qué recuerdos tiene de su etapa como párroco entre 1980 y 1983?
- La gente con la que he hablado me decía que, pese al poco tiempo que estuve en Tinajo, mi paso por allí fue muy intenso. Los vecinos me constataban que quedó una huella importante y un estilo de trabajar como sacerdote integrado en una comunidad rural. La gente se sentía protagonista de su presencia en la comunidad cristiana, en aquellos tiempos en los que no existían los medios que hay ahora, ni los ayuntamientos gozaban del apoyo económico que tienen, aunque estemos en tiempos de crisis. La juventud desde la parroquia en el municipio ha dado mucha vida a Tinajo. Organizábamos el belén viviente, actos culturales, encuentros de convivencia e, incluso, se debe a la iniciativa de los jóvenes, en 1981, el cimiento de lo que es hoy la Romería de los Dolores.
- ¿Los jóvenes siguen acudiendo a la iglesia en Tinajo?
- Eso es algo que no he tenido tiempo de evaluar estos días. He tenido que celebrar las misas los fines de semana en Mancha Blanca y como es un foco de atracción espiritual de toda la Isla, la ermita ha estado llena. Mi sensación es la de que podemos trabajar más para atraer a la juventud.
- ¿No cree que los casos de pederastia han aumentado, en general, la desconfianza hacia la Iglesia?
- Esos casos son terribles y reprobables, pero a pesar de la gente que se ha sentido decepcionada por esos testimonios negativos, la Iglesia atrae a mucha gente con su entrega a los más necesitados.