ARÁNZAZU FERNÁNDEZ
Las personas con movilidad reducida que requieran coger un taxi en Arrecife se encuentran con un barrera más en su camino. En la capital sólo hay dos vehículos, de la flota de 122 unidades que integran el transporte público de autotaxi en el municipio, que pueden prestar sus servicios a pasajeros que viajan en sus sillas de ruedas.
Con esa cifra de sólo dos coches, Arrecife incumple el Real Decreto 505/2007, de 20 de abril, que regula las condiciones de accesibilidad de los transportes públicos para adaptarlos a las personas con discapacidad. Según esta normativa, al menos el 5% de las licencias de taxis deberán cumplir las exigencias de accesibilidad. En el caso de Arrecife, la oferta mínima obligatoria es de seis coches, por lo que el ayuntamiento debe sacar a concurso, al menos, cuatro licencias más para llegar al porcentaje establecido.
La capital es la única comarca de Lanzarote que no se ajusta a las exigencias del Real Decreto. El concejal del área de Transportes de Arrecife, Lorenzo Lemaur, aseguró que "el grupo de gobierno espera a que se resuelva la anulación del concurso convocado por el equipo anterior, cuando gobernaba el PSC, para volver a poner en marcha la convocatoria de cuatro licencias para taxis adaptados, que se debe hacer de forma separada del resto de permisos y no de forma conjunta como se hizo".
El consejero de Transportes del Cabildo, Ramón Bermúdez, señaló que la institución "podría subrogarse las competencias de las corporaciones en las que los taxis no atiendan las demandas de accesibilidad o insularizar el transporte adaptado para que cualquier coche autorizado con rampa pueda recoger clientes en silla de ruedas, independientemente del municipio en el que salga el servicio". De ese modo, se agilizarían los traslados.