GREGORIO CABRERA
La inestabilidad política se ha convertido en una costumbre en el Ayuntamiento de Arrecife. El grupo de gobierno que encabeza el popular Cándido Reguera, integrado por PP, PIL y PNL, se quedó ayer en minoría por segunda vez en menos de seis meses después de que el alcalde decidiera cesar a la hora de comer a la concejala insularista Amor Castañeyra por pérdida de confianza. La medida se adoptó después de que Castañeyra votara junto a la oposición contra los presupuestos en el pleno extraordinario de ayer. Las cuentas, no obstante, salieron adelante por la ausencia de dos ediles de Alternativa Ciudadana y una del PSOE.
Pese a que ha salvado la aprobación de las cuentas para 2011, el grupo de gobierno se enfrentará hasta las elecciones de mayo a un panorama dominado por su minoría frente a la oposición, salvo que tenga lugar el hecho improbable de que Castañeyra entregue su acta, algo que, según ella misma, no tiene previsto hacer. De este modo, el equipo de gobierno se queda con 12 miembros (los seis del PIL que se mantienen fieles al pacto, cuatro del PP y dos del PNL) frente a los 12 de la oposición (siete socialistas, dos de Alternativa y tres de Coalición Canaria), a los que se sumaría Castañeyra, hasta ayer titular de Comercio, Consumo y Sanidad.
El aparente aleteo de mariposa que ha dado lugar a esta nueva tormenta política en la capital lanzaroteña se produjo hace apenas unos días. El 20 de diciembre se celebró un pleno ordinario en Arrecife en el que el alcalde dio cuenta del decreto por el que prohibía la apertura del mercadillo del parque José Ramírez Cerdá durante todos los días de las fiestas navideñas y lo circunscribía a los miércoles y jueves, como pretendían los comerciantes del centro. Castañeyra consideró que Reguera había penetrado en su área de acción sin consultarla y se negó a apoyar la medida.
Cese del asesor
El conflicto del mercadillo, que dio lugar incluso a que los puesteros tuvieran que ser desalojados del pleno, distanció definitivamente al alcalde y a la concejala de Comercio y Consumo. La prueba de ello fue que tan solo dos días más tarde, el miércoles 22 de diciembre, Cándido Reguera firmó el decreto por el que cesaba al asesor del área que ostentaba la concejala, Manuel Machín. La mecha que dio lugar al estallido de ayer quedó encendida entonces.
El vicepresidente primero del PIL, Manuel Cabrera, aseguró ayer que Castañeyra es un verso libre y que el PIL sigue fiel al pacto: "Hace tiempo que va por libre. Lo que tenía que haber hecho si no estaba de acuerdo es marcharse". Los insularistas convocaron un consejo político nocturno para pedirle que entregara el acta; en caso contrario, quedará expuesta a la expulsión.