ARÁNZAZU FERNÁNDEZ
ARRECIFE
El taller de soldadura de Pablo Díaz Delgado en Puerto Naos (Arrecife) se ha convertido en un astillero en miniatura en el que este artesano naval construye las maquetas de sus propias embarcaciones.
En su colección de 21 buques, que empezó a armar hace ya cuatro años "como hobby", se encuentran desde navíos comerciales hasta buques de instituciones, remolcadores, petroleros y hasta un barco que forma parte del paisaje marino de Arrecife desde que encalló en octubre de 1981 entre el puerto de Los Mármoles y la central de Disa: el carguero de madera Telamón.
Réplicas a pequeña escala de patrulleras de la Guardia Civil, barcos de rescate de Salvamento Marítimo, el buque hospital del Instituto Social de la Marina Esperanza del Mar, el Fulmar de la Agencia Tributaria para la aprehensión de droga en alta mar, el cementero Islas II o el que fue en su día central eléctrica flotante Nuestra Señora de la Luz son algunas de las creaciones de Pablo, de las que se resiste a desprenderse, a pesar de que por su negocio han pasado ya varios compradores.
Cada pieza tiene unos noventa centímetros de largo y tarda en realizarlas alrededor de mes y medio. Las rebautiza con nombres de conocidos y amigos, como Florencio, los carpinteros Bernabé y Juan, Balbina, Valentín, Ambrosio, Domingo, Lolita o Pedro el Cangrejo.