E. A. A. - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
La cristalera que cubre los raíles del antiguo tranvía de la calle Triana, al que comúnmente se llama La Pepa, no se arreglará hasta que el Ayuntamiento capitalino decida qué va a hacer finalmente con este fragmento de las vías. Según fuentes de la Corporación local, se barajan varias alternativas, como instalar una plancha de cristal más estrecha o subir los raíles a la superficie y ponerlos al mismo nivel de la calle, para lo que no se necesitaría ninguna protección.
Esta semana la concejala de Fomento del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Nardy Barrios, retiró las planchas de metal puestas desde que comenzaran las procesiones de Semana Santa y que protegían la cristalera, rota por uno de los laterales. "Tenemos que analizar las diferentes propuestas de los técnicos municipales para valorar su viabilidad. Calculamos que la decisión esté tomada en diez días", explicó Barrios.
Los raíles de este histórico tranvía que unía Triana con el Puerto a finales del siglo XIX y principios del XX, quedaron al descubierto con las obras de remodelación de Triana en el año 2006. La anterior Corporación local, presidida por el Partido Popular, decidió entonces conservarlos por su valor histórico, cubriéndolos con una plancha de cristal de un grosor especial a prueba de impactos.
FRAGILIDAD. Sin embargo, desde su instalación ha quedado demostrada su fragilidad, ya que se ha roto en varias ocasiones. La primera en diciembre de 2006 tras el paso de un camión del servicio de Alumbrado del Ayuntamiento y una ambulancia. Poco después en la madrugada del 6 de enero, coincidiendo con el día de Reyes, se detectó una segunda rotura, debido también a la circulación de un vehículo municipal, en esta ocasión, un camión del servicio de Limpieza.
A raíz de ambos incidentes se prohibió el paso de vehículos sobre el cristal, pero la celebración de la fiesta de los Indianos en el Carnaval 2007 provocó una nueva fisura.
El anterior grupo de gobierno arregló los desperfectos a un precio de 2.000 euros por cada lámina de cristal de las 12 que integran la pieza. En su momento se llegaron a instalar varios macetones para impedir el paso de vehículos, pero ante el último incidente, también causado por los Indianos de este año, la actual Corporación capitalina se plantea nuevas opciones.