El desorden reina en el Polígono de San Cristóbal, en la Vega de San José. Un barrio oscuro donde hace 35 años sólo había plataneras y hoy acoge una población masificada que carece de servicios mínimos y de los planes que reclaman sus habitantes. Los parques ya no son el punto negro de sus calles, El Chaparral, tiene su crónica negra. Las esquinas son de los jóvenes.