RAÚL GIL
El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo Saavedra, asumió ayer el error en el que, a su juicio, ha incurrido el Ayuntamiento que él preside al no haber avisado a la población con la suficiente antelación del exceso de boro que registra desde hace meses el agua de abasto de la capital. "El error se ha descubierto a iniciativa de este Ayuntamiento hace unos meses y no se ha actuado con la rapidez necesaria para informar a los ciudadanos. Asumo ese error, y punto", dijo Saavedra.
El alcalde explicó que el retraso se produjo porque se estaba negociando con la Dirección General de Salud Pública -"como establece la Ley"- el comunicado para informar a la ciudadanía. "La propia normativa admite la posibilidad de establecer una excepción o bien declarar el estado de alerta. El Real Decreto 140/03 estipula todo esto, no es una cosa que se haga de forma caprichosa ni a ver quién es el primero que lo descubre, sino que hay que jugar con los intereses de todos". Asimismo, Saavedra rechazó los cruces de acusaciones de los últimos días entre la Consejería de Sanidad, Emalsa y el propio Ayuntamiento. "Yo no echo la culpa a nadie, el de la salud es un tema tan serio que no estoy dispuesto a que un concejal mío o alguien de otra institución entren en un juego político o en una pelea lamentable delante de los ciudadanos".
Por último, el regidor pidió tranquilidad a la ciudadanía y a las informaciones que genera el problema del boro. "El Ayuntamiento no se toma a broma estas cuestiones, asume la responsabilidad que le corresponde y pide tranquilidad. Lo que no se puede es jugar con la intranquilidad de los ciudadanos dándoles noticias alarmistas. Lo que ha ocurrido es simplemente un fallo que hay en los controles, es un factor de los múltiples que hay que tener en cuenta, por eso pido tranquilidad hasta que en el plazo que hemos establecido a Emalsa, que es a finales de mayo, se restablezca la normalidad en el servicio".