E. A.
La Unión de Consumidores de Las Palmas (Uconpa) estudia exigir a Emalsa la devolución del importe de los recibos cobrados a los ciudadanos desde el pasado mes de diciembre -fecha en la que supuestamente se tuvo conocimiento de que el agua de la capital tenía un exceso de boro- hasta que se subsane el problema.
Según el presidente de Uconpa, José Manuel Quesada, "numerosos asociados nos han comunicado que dejarán de pagar los recibos hasta que el agua se suministre con las debidas condiciones de potabilidad". Quesada justifica esta iniciativa basándose en que una de las partes ha incumplido el contrato al proporcionar un agua no apta para el consumo. Además, señala que esta situación motivará que las familias compren más litros de agua embotellada, un gasto añadido que Emalsa debe compensar.
Uconpa se plantea también iniciar acciones legales, como lo hizo ayer la Asociación de Consumidores y Usuarios de Zonas Comerciales Abiertas, que presentó una denuncia ante Fiscalía contra la Consejería de Sanidad, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la empresa Emalsa por la contaminación del agua con boro. "Nos están proporcionando una información sesgada. Nadie nos ha aclarado cuál es la realidad ni quién es el responsable. Le corresponderá a la Fiscalía depurar responsabilidades", explicó ayer el abogado de la asociación, Francisco Palero.
El resto de las asociaciones de consumidores más relevantes de la provincia no descartan sumarse a la vía judicial, pero por el momento prefieren esperar para no crear más "alarmismo", aunque coinciden en que se trata de un asunto "gravísimo".
Por su parte, el concejal de Aguas, Néstor Hernández, señaló ayer que le parece "respetable" que estas asociaciones acudan a la Fiscalía, ya que están "en su derecho". El edil aseguró además que el Ayuntamiento capitalino ha ido informando a la población según los datos de los que iba disponiendo.