L. S. V.
El Sindicato de los Trabajadores de la Enseñanza de Canarias (STEC-IC) señaló ayer, día internacional de la salud laboral y la seguridad en el trabajo, que las bajas de los profesores no son tantas como la Consejería de Educación da a entender cada vez que tiene oportunidad y denunció que la administración "persigue" y "coacciona" a los docentes enfermos para que se incorporen a sus puestos de trabajo. Juana Sosa, representante del STEC, afirmó que Educación no aplica ni siquiera la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995 que exige "informar" a los representantes sindicales sobre las "enfermedades profesionales" para trabajar en materia de prevención laboral.
La comisión de vigilancia de la salud de Gran Canaria -en la que figuran representantes de la administración y delegados sindicales- solicitó a Educación en enero datos sobre el absentismo laboral durante el año 2008, centros con mayor incidencia, bajas reiteradas y siniestralidad laboral. Según Sosa, hasta el momento Educación no les ha dado ninguna información.
La Consejería se negó ayer a ofrecer datos a este periódico sobre el número de bajas de docentes durante este curso escolar alegando que tenían que ser "cotejadas" primero con el Ministerio de Educación antes de difundirlas públicamente. El sindicato estima que tan sólo un 2 por ciento de los cerca de 27.000 docentes de la escuela pública están de baja laboral.
Tanto el STEC como otras organizaciones sindicales como UCPL han declarado que la administración siembra la "duda" sobre la profesionalidad de los docentes y que lo que hace es "desprestigiar socialmente" al colectivo. Sosa señaló que está creando un "sentimiento de culpa" entre los docentes cuando la administración no ha hecho ningún tipo de "estudio" que indique si la incidencia de las bajas laborales es mayor en la comunidad canaria que en otras del Estado español.