ELISA ARDOY
Después de tantos años aún me revuelve". Marosy Suárez perdió a su marido en un incendio de un taller de la calle La Naval el 22 de mayo de 1986. Ayer, junto a los familiares de los otros tres bomberos fallecidos en el incidente, participaba como cada año en un homenaje. En esta ocasión estuvo presidido por el alcalde Jerónimo Saavedra, quien entregó, a título póstumo, las cuatro Medallas de Oro al Mérito en el Servicio en la plaza de Los Bomberos.
Los profesionales fallecidos no llegaron a entrar al taller, en el que se realizaban tareas de chapa y pintura, ya que el fuego provocó la explosión de unas botellas de acetileno que acabó con la vida del cabo Enrique González, y de los bomberos Juan José Llamas, José Juan Medina y José Manuel Pérez.
"Fue un trágico acontecimiento que supuso un antes y un después en la historia de esta ciudad", dijo Tomás Duque, jefe del Cuerpo de Bomberos, durante el acto, en el que hubo un "minuto sonoro", como definió el propio alcalde, en el que las sirenas de tres coches de bomberos recordaron a los cuatro fallecidos en la misma calle La Naval.