E. A. / R. A.
El alcalde Jerónimo Saavedra pidió ayer al Gobierno de Canarias una mayor implicación económica en los servicios sociales de la capital grancanaria, ya que, tras el aumento de las peticiones en los primeros meses del año, se prevé un segundo semestre "complicado".
"Tenemos hoy prácticamente 50.000 parados, por lo que son muchas las necesidades que tenemos que abordar y esperamos que el Gobierno utilice los remanentes, cuando los aprueben próximamente, o haga las modificaciones de crédito. No es sólo este Ayuntamiento, sino todos los municipios los que tenemos que prever un segundo semestre complicado", explicó Saavedra.
Según el alcalde, durante los primeros meses del año la cifra de usuarios directos de los servicios sociales de la capital aumentó un 100 por ciento, un dato al que hay que sumar las personas que acuden a otros centros para recibir ayuda.
Saavedra comentó que aunque los presupuestos para 2009 en la Comunidad Autónoma hayan aumentado, no se sabe si los ayuntamientos podrán hacer frente a este incremento de demanda de ayuda social. "Espero que el Gobierno canario sea tan sensible como los alcaldes de todos los municipios de Canarias porque ésa es la prioridad fundamental que tiene hoy cualquier administración".
Por su parte, el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, aseguró ayer que "las únicas ayudas de emergencia social que de verdad están en marcha son las que ha puesto el Gobierno de Canarias, y al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria le tocó un millón de euros". Rivero salía así al paso de las críticas del grupo de gobierno municipal por no sumarse a la mesa social junto al Cabildo y el Ayuntamiento.
"El Gobierno tiene su propio plan que lo ejecutamos a través de los ayuntamientos. Uno a través de un concurso público que se repartió en octubre y otro de cinco millones y medio para junio, en el que estamos trabajando para que sea mayor".