TERESA GARCÍA
El paso del tiempo y los efectos de la brisa marina se están cebando con la fachada modernista del Gabinete Literario, a cuya directiva no le ha quedado más remedio que iniciar de prisa y corriendo una restauración urgente por razones de seguridad y para impedir un mayor deterioro. El edificio está sometido a un proyecto de rehabilitación estructural desde 2005, que está siendo dirigido por María Luisa González y Juan Carlos Reveriego, pero la escasez de fondos con que cuenta el Gabinete ha ralentizado la intervención, que avanza a ritmo lento porque la entidad no tiene dinero.
La actuación urgente, que se inició la semana pasada, no estaba prevista, pero los técnicos la recomendaron debido al alto grado de deterioro y la caída de cascotes. Se está consolidando la fachada y restaurando los elementos de las cornisas que se han desprendido, así como los recubrimientos ornamentales. Los daños afectan también a los pilares redondos que hay entre las ventanas, que presentan síntomas de corrosión. "El invierno tan duro que hemos tenido", señaló el arquitecto Juan Carlos Reveriego, "ha provocado un mayor deterioro, sobre todo en la fachada este, que siempre ha estado peor, porque es la que más soporta la brisa marina. Hemos detectado la presencia de sal en esta zona".
El Gabinete desconoce aún el coste de la restauración de urgencia porque aún no ha terminado la evaluación de los daños.