R. G.
El director de gobierno de Presidencia, Sebastián Franquis, cifró ayer en 33 ó 34 millones la deuda no reconocida por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y cuya responsabilidad achacó en su mayor parte a los anteriores gobiernos del PP. "Es una cantidad que no está aún cerrada", dijo. Esa deuda se ha generado sumando facturas impagadas durante años que se deben a proveedores a las que hay que sumar transacciones que aún no se han abonado a sociedades municipales.
"Son deudas que el Ayuntamiento ha reconocido del 31 de diciembre de 2008 hacia atrás y por tanto más del 70% de las mismas se deben a los anteriores gobiernos de José Manuel Soria y Pepa Luzardo", señaló Sebastián Franquis. El dirigente municipal recordó que toda esta deuda será reconocida en el pleno extraordinario del próximo día 10 con el fin de pedir un crédito bancario con el aval del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y pagar a los acreedores este mismo verano.
Aunque Franquis reconoció que la mayor parte del dinero se debe a pequeños y medianos empresarios que han hecho obras o servicios para el Ayuntamiento, reconoció que en esos 34 millones se incluirá también parte del agujero que arrastra la Sociedad de Promoción, con un déficit total de 6,5 millones en los dos últimos años.
Franquis precisó que la subida de impuestos que el gobierno local ha insinuado no se abordará hasta después del verano cuando se discuta el Plan de Estabilidad. "De todas formas recuerdo que no se ha decidido nada sobre si habrá o no subida de impuestos y por eso no queremos especular. Lo que sí queremos es asumir el asunto con responsabilidad y no como el PP, que cae en la pura demagogia con una moción en la que piden que no se suban los impuestos".