TERESA GARCÍA
Estos días hemos estado a punto de taponar con bloques el colector porque aquí no había quien aguantara de la peste". Carmelo Milán Cabrera, botero desde que tiene uso de razón, está cansado de denunciar los frecuentes vertidos fecales en las aguas del Muelle Deportivo desde los más de cinco colectores de pluviales que desembocan en la zona.
El último derrame se produjo hace una semana y estuvo largando porquería hasta el pasado miércoles. "Se quedaron las aguas llenas de mierda, preservativos, compresas, de todo. Cuando llueve salen ratas como conejos, pero no sólo hay vertidos con la lluvia. También cada vez que hay viento sur se nota más la porquería", señalan Milán y Antonio Rodríguez Santana, aficionado a la vela.
La gente de la vela latina ha denunciado el problema a la Autoridad Portuaria, que les asegura que no puede hacer nada, y al Ayuntamiento, pero los gobiernos municipales se suceden, los años también, y los vertidos no cesan. "Hace dos años vino Pepa Luzardo, cuando era alcaldesa, a darnos una falúa. Ese día estaba el mar que no le cabía más porquería. Le pedimos que le pidiera al concejal de Medio Ambiente que hiciera algo y nos respondió que ese tema no era cosa suya", recuerda Milán, quien reconoce que con el actual gobierno socialista la cosa sigue igual de mal. Los boteros están convencidos de que si este problema se produjera en Las Canteras "ya se habría solucionado".
"Cuando denunciamos", se quejan los boteros, "llegan los del Seprona, toman nota y con la misma se marchan. Ya estamos cansados de pedir soluciones. Lo hemos denunciado mil veces y las instituciones no hacen nada, pese a que se trata de un grave problema de salud pública y medio ambiente".