M. REYES.
Seguro que I. C .M., de 45 años y médico de profesión, tardará su tiempo en olvidar las vacaciones que pasó el pasado mes de junio en Gran Canaria. Pero no porque fuera víctima de cualquier infortunio, sino por su propia procacidad y la decida reacción de la joven a la que metió mano.
Todo ocurrió el pasado 17 de junio, sobre las 12.30 horas y en plena avenida Mesa y López de la capital grancanaria. El dermatólogo gallego se acercó a dos chicas, les pidió información sobre el servicio de guaguas y le tocó una teta a una de ellas. Luego vino el bofetón de rigor, los gritos y la Policía Nacional, que detuvo al galeno y lo puso a disposición del Juzgado de Instrucción número 5.
El juicio rápido se celebró al día siguiente. El acusado admitió los hechos y la jueza Ana Isabel de Vega Serrano dictó una sentencia de conformidad. En concreto lo condenó como autor de un delito de abuso sexual y le impuso una multa de 3.650 euros.
El médico también deberá indemnizar a la víctima con 300 euros por los daños morales causados, tal como solicitó la fiscal María Pilar Rodríguez en su escrito de acusación. La representante del ministerio público pidió una multa de 18 meses a razón de 10 euros diarios, pero la magistrada rebajó la pena a 12 meses debido al acuerdo alcanzado entre las partes.
Y es que no hizo falta ni celebrar la vista oral. El propio I. C. M., con consulta en Santiago de Compostela, reconoció que se le fue la mano, aunque lo hizo a regañadientes y después de sopesar toda una mañana las consecuencias de su lascivo comportamiento.