ANÍBAL RAMÍREZ - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
La reordenación de la marina de La Puntilla generó ayer el revuelo de los setenta propietarios de las embarcaciones, ya que algunos se negaron a sacarlas del agua. La Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria y el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Cilvil (GEAS) tuvieron que intervenir para desalojar todas las barcas y proceder a la instalación de un nuevo sistema de balizamiento con corcheras que habilita un canal de entrada y salida, que separará además las zonas destinadas a los profesionales de la reservada para los navíos deportivos o de recreo.
La docena de barquillas de los profesionales que todavía perviven en esta popular esquina de Las Canteras quedarán a la derecha de la baliza, que ha costado unos 5.000 euros, y los deportivos y de recreo a la izquierda. El concejal de Playas del Ayuntamiento capitalino, Héctor Núñez, señaló que esta actuación forma parte de una ordenación general que afecta también a las embarcaciones de Peña La Vieja y las Alcaravaneras.
El responsable municipal valoró la colaboración de los pescadores y de La Puntilla así como de los de San Cristóbal. La acción desarrollada a lo largo de la mañana de ayer incluyó una limpieza del fondo en la que participaron 150 personas y que tuvo como resultado la recogida de 980 kilos de residuos varios del fondo marino.