E. A.
Situado en medio de dos populosos barrios como son Escaleritas y Schamann, se encuentra Las Chumberas, de bastante menor tamaño y formada por decenas de escaleras y patios interiores. Los habitantes de Las Chumberas se quejan de que el dinero siempre va a los mismos barrios y que disponen de pocos servicios, ya que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria los tiene "marginados".
Pintadas, suciedad, destrozos, baches en la carretera, señales caídas... Los habitantes aseguran que los operarios municipales no aparecen desde hace más de cuatro años. "Vinieron a poner parches, pero lo que necesitamos es una intervención integral. Arreglaron algunos muros rajados y poco más", explica la presidenta de la Asociación de Vecinos San Antonio María Claret, Margarita Cáceres.
En el barrio, edificado hace más de cuatro décadas, se acumula la suciedad y los graffitis. "Antes el barrendero venía dos veces a la semana, ahora pasa cada 20 días. También es cierto que parte de la culpa es de los propios vecinos que no tienen reparo en ensuciar sus propias calles", reconoce Cáceres.
Uno de los mayores problemas que sufre este barrio obrero es el mal estado de sus edificios. Construidos hace más de 45 años, no han sido convenientemente reformados y la mayoría están muy estropeados. Los cascotes caen desde los edificios y son los vecinos los que colocan vallas para impedir que caigan encima de nadie, sobre todo, de los niños que juegan en los patios interiores.
Los pisos son de propiedad por lo que son los inquilinos los que deberían pagar la reforma, pero, como cuenta la presidenta de la asociación de vecinos, son personas mayores con bajas rentas que no pueden desembolsar tanto dinero de golpe. Sólo arreglar la terraza ha costado a uno de los bloques 42.000 euros.