RAÚL GIL
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha escuchado finalmente las quejas de vecinos y empresarios y ha ordenado a la empresa adjudicataria de las obras de saneamiento de la calle Albareda, Santa Cazorla SA, que doble los turnos de trabajo para poder acabar el encargo antes de la fecha prevista inicialmente, a finales de mes o principios de septiembre.
El director de gobierno de Presidencia, Sebastián Franquis, anunció ayer esta medida con la finalidad de agilizar las obras, aunque reiteró la negativa del Ayuntamiento a compensar económicamente a los empresarios y comerciantes de la zona afectados por los corte de tráfico como reclaman varios de ellos. "Creemos que la mejor noticia que se les puede dar a los vecinos y a los empresarios de La Isleta en particular, es que se va a acabar la obra antes de los plazos previstos, no nos planteamos nada más en este sentido", dijo Franquis.
Además de agilizar la finalización de las obras, el Ayuntamiento aplicará otras medidas que mitiguen los efectos en el tráfico que genera el cierre de Albareda. Los vecinos de La Isleta se han quejado estos días de que al desviar todos los coches por La Naval y Juan Rejón tanto para entrar como para salir del barrio, estas vías se colapsan con frecuencia. El presidente de la asociación de empresarios Puerto-Canteras, Nicolás Ortega, se reunió ayer con el alcalde en funciones, Néstor Hernández, y responsables de Tráfico para reclamar que se permita circular a los coches particulares entre La Naval y la calle Faro, paso permitido actualmente sólo a guaguas y taxis, y evitar estos colapsos. Los técnicos municipales desaconsejaron esta alternativa pero plantearon otras.
En este sentido, el Servicio Municipal de Tráfico propone habilitar las calles Tecén y Benecharo como salidas rápidas del barrio y descongestionar de esta forma a La Naval y Juan Rejón donde se han producido colas de 30 y hasta 40 minutos. El Ayuntamiento estudia retirar algunos aparcamientos de Tecén y Benecharo para facilitar el uso de estas calles como salidas del barrio, al tiempo que se hará una amplia campaña de información mediante la entrega de octavillas explicando estos cambios.