A. CARDONA SOSA
Se fue, como nos toca a todos. Pero no todos dejan una estela similar. Pionero, visionario, luchador desde la base, popular que no populachero, activista, abierto y comunicador no tenía problema en hacer amigos, en rodearse de gente dispuesta a acompañarle en sus tareas y, en este caso, en las de resucitar, impulsar, innovar, devolver al pueblo el Carnaval, principiando por el gentío de La Isleta en todas sus dimensiones.
También alcanzó su poder de captación a personas de otros lugares. No hubo distingos porque hubo una denominador común: arrimar el hombro.
Supo asimismo granjearse enemigos... en quienes por cargos, posiciones, criterios, no pecharon con el común empeño, al contrario, pusieron toda clase de pegas, levantaron muros con hormigón compuesto de incomprensión, desinterés y cargas de continuados traspiés.
Él, Manolo, con su forma de ser y con su equipo saltó muros, sorteó obstáculos y tumbó las posiciones personales adversas. El resultado está ahí, no precisamente como arrancó y se diseñó, pero existe y es el Carnaval debido a Manolo García.
Precisamente por eso su memoria en el futuro no puede ceñirse a unas líneas, unas necrológicas y unos actos en minoría.
Hay que iniciar las tareas de una obra que, en diversas facetas, haga perenne su figura y su tarea. Alguna de esas realizaciones pudieran ser, creemos más bien debieran ser:
Fundación Manolo García, el Carnaval. Primer paso con base en su familia y en quienes desde su arranque formaron piña para rescatar y lanzar el Carnaval en Las Palmas de Gran Canaria.
Museo. Hay ya colecciones, de recuerdos, trajes, letras, etc. que pudieran ser igualmente la base del futuro Museo del Carnaval.
Un busto. Sin entrar en pormenores de sus merecimientos. Artistas hay capaces de realizarlo. El lugar es claro, La Isleta. Patrocinadores oficiales deben ya dar el primer paso...
El verdadero Libro del Carnaval. Era una de sus ilusiones. La última conversación versó sobre su realización. Partiendo, claro, de ordenar, clasificar e inventariar todo el material que ha acumulado y donde figuran los miles de papeles y datos que rodearon inicio y continuación del Carnaval.
Sirvan estas líneas como expresión de un sentimiento compartido por sus cercanos colaboradores y pueblo en general. Condolencia para todos y sus familiares.
Sabiendo con plena certeza que cualquiera de esas iniciativas, y otras que surjan en la misma dirección, contarán con el apoyo y "arrimar el hombro" del pueblo, desde La Isleta hasta mucho más allá.