E. A.
Ante la negativa de los clubes de fútbol a abandonar los campos de La Ballena y trasladarse a Tamaraceite el concejal de Deportes, Roque Díaz, fue ayer tajante: "Lo primero es la seguridad de los niños".
El edil socialista recalcó que "lo importante" es que dentro de la capital grancanaria "hay otras alternativas", como el campo de fútbol de Lomo Blanco, cuya reforma está financiada por el Fondo Estatal de Inversión Local para el Empleo (Feile), con más de 1,2 millones de euros, al igual que los dos de La Mayordomía, cuyas obras, dijo, "van a buen ritmo" y cuentan con más de dos millones de euros.
Díaz señaló que "siendo optimistas" en el complejo de La Ballena, inaugurado hace siete años por el PP, quedarán tres de los siete campos existentes, si bien se estudia la posibilidad de arreglar alguno más, "pero que se trata de un trabajo muy difícil porque están construidos sobre un antiguo vertedero".