Aunque los campos de fútbol números uno y siete (el primero de arriba y el último de abajo, en el sentido del barranco) son los que mejor se encuentran, el informe de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria señala que todo el complejo deportivo, sus accesos y paseos y las nuevas zonas ajardinadas están afectados por el mismo problema. "Los daños, que se ponen de manifiesto con mayor claridad en los pequeños edificios de vestuarios, afectan a todas las construcciones", destaca el estudio. Los campos de juego presentan problemas de hundimientos y encharcamientos de las bandas y esquinas.
Los autores del estudio apuestan por crear en la zona un gran parque forestal y desaconsejan consolidar el terreno, debido a su altísimo coste para las arcas municipales. La consolidación del terreno mediante 'lechadas' de cemento tendría un "coste faraónico", que superaría los 300 millones de euros, ya que la superficie a consolidar se aproxima a 240.000 metros cuadrados. La ecuación es sencilla: las inyecciones de cemento costarían entre 1.200 y 1.500 euros por cada metro cuadrado.