ELISA ARDOY
En los conocidos como chinos de la capital grancanaria se puede adquirir a un buen precio casi de todo, desde productos de limpieza hasta cosméticos, incluso armas blancas como las utilizadas en dos reyertas ocurridas en los barrios de Escaleritas y Jinámar en los últimos días. Por seis euros se puede comprar una catana de unos 40 centímetros de la misma forma que uno se compra un cepillo de dientes o una libreta para tomar apuntes.
Pese a ser considerada un arma blanca (mide más de 11 centímetros) se vende con total naturalidad y no hace falta ni siquiera mostrar el DNI que certifique que el comprador es mayor de 18 años, como impone la ley. Con tener seis euros uno ya puede tener una catana en casa, menos de lo que vale ir al cine o tomarse una copa. Incluso hay ofertas: 13,50 euros por tres catanas de tamaños diferentes (algunas de más de medio metro) con soporte incluido.
Las catanas no sólo se pueden conseguir en los chinos, también en el rastro, en gimnasios, tiendas de deporte o por internet. Dependiendo de cada establecimiento los requisitos son distintos: algunos te piden un permiso, otros el DNI y otros simplemente dinero. La mayoría de las personas las compran para coleccionarlas en casa, pero otros las llevan a afilar - no se suelen vender excesivamente afiladas - y las guardan como arma de defensa o las utilizan para practicar deportes orientales.
Hay quienes las traen como recuerdo de sus viajes por el continente asiático en los que raras veces la policía pone algún tipo de pega en la entrada al país, ya que se ve como un souvenir más, muy típico de países como China.
"Tienen que controlar su venta. A nosotros nos obligan a tener un permiso y en cambio hay tiendas a las que no exigen absolutamente nada", denuncia Rosario Artiles, de Deportes Perojo. Sobre las últimas reyertas en dos barrios entre jóvenes que portaban este tipo de armas, Rosario lo tiene claro: "El problema no son las armas, sino las personas que las compran. Peligroso es hasta un palo en manos de alguien agresivo". En concreto, en los dos alternados ocurridos en menos de 72 horas en Escaleritas y Jinámar resultaron heridos con arma blanca al menos tres jóvenes.
Las catanas no son las únicas armas que venden los chinos de la ciudad, también se pueden encontrar espadas de cerca de un metro de longitud con calaveras incluidas o pequeñas hachas con símbolos góticos, que están bastante más afiladas y que cuestan bastante más (sobre los 30 y 50 euros).
Para adquirir estos objetos en otros establecimientos especializados es necesario mostrar el carné. Aquí el precio sube, como también su calidad, oscilando entre los 30 y 40 euros. Las espadas son más caras y llegan a superar los 100 euros.
Según la legislación vigente, uno puede comprar y tener armas blancas siempre que no estén incluidas en el apartado de prohibidas y que se encuentren en el propio domicilio con fines exclusivos de coleccionismo. Además, "su compra y tenencia no puede ser realizada por menores de edad, ni portarse las mismas por las vías públicas". Entre las armas prohibidas, excluyendo las de fuego, se encuentran los bastones-estoque, los puñales de cualquier clase y las navajas llamadas automáticas.