M. REYES
La Audiencia de Las Palmas comienza hoy el juicio contra una red mafiosa que introducía en España a ciudadanos chinos. La Fiscalía solicita entre nueve y 12 años de cárcel para los 14 procesados, que están acusados de un delito contra el derecho de los ciudadanos extranjeros.
Según sostiene la fiscal Beatriz Sánchez en su escrito de acusación, los chinos eran trasladados desde Mauritania en barcos adquiridos por los cabecillas de la organización, quienes desembarcaban a los inmigrantes de manera clandestina en los puertos de Gran Canaria y Tenerife, con la finalidad de trasladarlos a la Península y emplearlos sin la debida documentación.
Uno de esos pesqueros arribó al Puerto de La Luz el 26 de febrero de 2006. El buque era propiedad del jefe Zhan, que organizaba las operaciones de tráfico ilegal de personas con otro socio y cobraba al pasaje unos 2.000 euros. Varios de los procesados fueron detenidos cuando iban a embarcar a los inmigrantes rumbo a Barcelona. También solían retener a sus compatriotas y les amenazaba con matar a sus familiares si no ingresaban el dinero solicitado.
En junio de 2006, otro buque fue interceptado en Tenerife con 24 clandestinos a bordo en condiciones infrahumanas.