RAÚL GIL
Los trabajadores del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, funcionarios y laborales, han acordado con el gobierno local congelar sus salarios de cara al año que viene, lo que supone que sus cerca de 3.000 empleados renuncian a cobrar 2,8 millones de euros en actualizaciones y complementos a cambio de que el Consistorio renuncie a despidos o expedientes de regulación de empleo que sí han hecho otros ayuntamientos. Esta renuncia supondrá en la práctica que los trabajadores dejarán de percibir, de media, unos 90 euros más al mes por el plus de incompatibilidad. Ese complemento, que se empezó a pagar en 2008 y que supone unos 180 euros más de sueldo al mes como media, sólo se abonará al 50% como medida de ahorro.
El concejal de Recursos Humanos, Augusto Hidalgo, y el presidente del comité de empresa municipal, Eudaldo Gómez, oficializaron ayer este acuerdo que cuenta con el respaldo de la mayoría sindical que representan Intersindical Canaria (IC) y la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), aunque otros sindicatos mayoritarios como UGT y CC OO no la respaldan.
Hidalgo destacó que esta congelación de salarios se traducirá en un ahorro para las arcas municipales de 4.475.034 euros en el presupuesto que se prepara para 2010. Además de los ya señalados 2,8 millones de euros que dejarán de ingresar los empleados públicos, el Ayuntamiento se ahorrará otros 1,3 millones en plazas de funcionarios presupuestadas desde hace años pero que aún no han sido cubiertas y a las que se dan de baja. Por último, la ya iniciada congelación de sueldos de concejales y altos cargos del gobierno municipal reportará otros 475.000 euros de ahorro a las arcas locales.
A pesar del ahorro, el Ayuntamiento prevé gastar 104.655.914 euros en pagar sueldos a sus ediles y trabajadores en 2010.