T.G.
Un estudio dirigido por el catedrático en Psicología Social de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), José Antonio Younis, asegura que en Canarias no han arraigado las bandas violentas, como las que operan de manera organizada en grandes ciudades como Madrid o Barcelona.
Tanto el criminólogo Pedro Melián como el trabajador social Jesús Hernández coinciden con Younis en cuanto a la inexistencia de bandas. El estudio -que se basó, entre otras investigaciones, en una serie de encuestas realizadas a alumnos de varios institutos de las dos capitales canarias- sostiene que "no existen indicios científicamente probados para afirmar que existen bandas juveniles en Canarias, ni por las observaciones etnográficas en los barrios ni por los resultados de las encuestas o por las fuentes documentales disponibles en el sistema de justicia o el policial".
Lo que sí detecta el estudio es "una predisposición" hacia las bandas, como "objeto simbólico, más que real, donde los jóvenes depositan y revelan sus orígenes sociales, sus necesidades de identidad y de reconocimiento, sus carencias socioafectivas y sus propias fantasías de poder y estatus".
Sí se dan, en cambio, señala el estudio, agrupaciones momentáneas que se unen por algún motivo en concreto y una vez resuelto el problema o el objetivo se disuelven rápidamente. Los jóvenes, explica, "buscan su identidad a través del grupo y de sus acciones". "Los que tienen más sensación de fracaso escolar", indica, "son los que más cerca se sienten de las bandas", así como los hijos de personas que "están fuera del mercado laboral".