TERESA GARCÍA/RAÚL GIL
Jerónimo Saavedra y su teniente de alcalde y concejal de Ordenación del Territorios y Aguas, Néstor Hernández, ambos consejeros de Emalsa, se quedaron el jueves solos frente a sus compañeros de gobierno en su defensa de la subida de las tarifas del agua, que finalmente sacó el regidor adelante.
En una acalorada Junta de Gobierno que duró más de tres horas (lo habitual es una), los directores de gobierno Sebastián Franquis y Benito Cabrera y la concejala y presidenta de Compromiso, Nardy Barrios, plantaron cara a la subida del agua y provocaron un agrio debate con Saavedra y Hernández. El propio alcalde no tuvo inconveniente en dar la pistas sobre las dificultades registradas para sacar adelante la subida, que fue preparada en el más absoluto sigilo. Al llegar tarde a la inauguración World Cheese Awards, Saavedra se disculpó diciendo: "Perdonen que llegue tarde, pero vengo de una Junta de Gobierno y si yo no estoy los temas no salen adelante".
Tanto Franquis como Cabrera consideraron inoportuno plantear la subida del agua ahora, tras la reciente aprobación del incremento de impuestos, según fuentes municipales. Franquis, que tuvo que defender a las pocas horas la subida en rueda de prensa como portavoz del gobierno, defendió estudiar el incremento con más detenimiento y dejarlo para más adelante. Barrios, por su parte, planteó la búsqueda de otras fórmulas para compensar a Emalsa por el cambio de las membranas de las desaladoras. Pero Néstor Hernández se enrocó y aseguró que el Ayuntamiento se expone a una demanda de Emalsa por incumplir el contrato que obliga a adaptar la tarifa al IPC.