RAÚL GIL / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo Saavedra, se mostró ayer muy enojado con la filtración a la prensa de la crisis que vivió el pasado jueves la junta de gobierno local por la aprobación de la subida de la tarifa del agua, hasta el punto que advirtió a sus propios concejales, tanto del PSOE como de Compromiso, que llevará a los tribunales al edil causante de la revelación.
Aunque Saavedra especificó que no va a comenzar una "caza de brujas" sí reconoció que no se andará con remilgos en caso de descubrir al concejal autor de la filtración. "Si lo descubro lo llevaría a los tribunales penales, pero como no tengo pruebas, pueden dormir todos intranquilos", aseguró, irónico.
Saavedra negó que haya ninguna crisis en el gobierno local ni que existiera el publicitado enfrentamiento entre los directores de gobierno Benito Cabrera y Sebastián Franquis por un lado y Néstor Hernández y él mismo por otro, y lo redujo a un simple debate de ideas. Con lo que sí se mostró intolerante el alcalde fue con que ese debate haya traspasado las paredes de la junta de gobierno.
"A mí no me preocupa que haya debate porque allí donde he gobernado siempre he respetado las opiniones en contra y se impone la mayoría pero que se inventen cosas como que hubo un enfrentamiento, aparte de filtrarlo a la prensa, eso ya no", manifestó el regidor, "es lamentable que en el equipo de gobierno, y no discrimino de qué grupo, se infrinja el Código Penal y el juramento que hicieron los concejales como miembros de la junta de gobierno de no revelar secretos de lo que allí se debate, algo que yo en todos los gobiernos que he estado ya sea en la comunidad autónoma o en el consejo de ministros, he respetado al máximo. Repito, es lamentable" .
Saavedra explicó algunos de los detalles del debate que según su versión se produjo en dicha junta de gobierno para demostrar que no hubo enfrentamiento. "Allí nadie discutió la subida del precio del agua, lo único que se discutió es si era mejor revelarlo ahora o dentro de un mes y yo dije que para evitar filtraciones, como efectivamente ha ocurrido según sospechaba, era mejor que se anunciara inmediatamente después".
Para el alcalde esta subida de la tarifa del agua, de un 6,3%, no es más que la aplicación del IPC de los últimos tres años que Pepa Luzardo no actualizó durante su mandato y Emalsa lleva pidiendo más de un año. "Hay que subrayar que por vez primera más de 100.000 ciudadanos de esta ciudad van a pagar menos de lo que están pagando actualmente porque hemos puesto en práctica una tarifa social".