RAÚL GIL
Más de 270 familias de la capital en riesgo de exclusión social esperan todos los años a obtener una de las 54 plazas para que sus hijos sean aceptados en los dos únicos centros de atención diurna del municipio donde los niños reciben ayuda -merienda, aseo y apoyo escolar- y se evita que estén tirados en las calles.
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria hizo público ayer este dato para demostrar la necesidad de que se edifiquen los dos nuevos centros de día para menores que se prevén en el 'plan Zapatero', uno de los cuales ha soliviantado a una parte de los vecinos de Cruz de Piedra que no lo aceptan junto a sus casas. "¿Quién se puede negar a que ayudemos a unos niños a no caer en riesgo social?", preguntó el portavoz municipal, Sebastián Franquis, "el beneficio que vamos a lograr al final es mucho mayor que las molestias que se ocasionan al iniciar las obras".
Franquis ratificó ayer la decisión municipal de edificar el centro de Ciudad Alta junto al bloque 7 del polígono Cruz de Piedra pese a la oposición vecinal porque para el Ayuntamiento "es esencial" y aporta 30 nuevas plazas al municipio. "Estoy seguro de que la mayoría de los vecinos del barrio apoyan la construcción del centro porque se trata de atender a niños de 6 a 12 años en riesgo social, no es un centro cerrado de menores con medidas judiciales como algunos dicen para intoxicar", dijo Franquis en alusión al PP.