M. REYES
La Audiencia de Las Palmas ha ordenado repetir el juicio que se celebró el 26 de febrero pasado contra Soledad Perera, la madre preadoptiva de Piedad -nombre ficticio por el que se conoce a una niña grancanaria de ocho años que ha pasado la mayor parte de su vida en centros de acogida-. Perera fue condenada a nueve meses de cárcel por desobediencia grave a la autoridad, según la sentencia de instancia, porque se negó de manera reiterada a devolver a la menor tras acogerla varios años en su casa de La Orotava, en Tenerife.
La resolución de la Audiencia Provincial no entra en el fondo del asunto, sólo anula la vista oral porque se celebró "a puerta cerrada", concretamente en el Juzgado de lo Penal número 1 de la capital grancanaria y sin que la jueza titular, María Gabriela Ramos, motivara tal decisión ni existieran "razones de orden público" para acordar esa medida excepcional.
"El justiciable tiene derecho a un juicio público y entendemos que ese derecho se ha vulnerado", razona el ponente de la sentencia, Salvador Alba, que expresa el parecer del resto de la Sección Sexta. La Sala concluye que se ha creado "indefensión" a la acusada, tal como alegaba el abogado defensor, Eligio Hernández, cuyo recurso de apelación ha sido aceptado. "La regla general es la publicidad de los debates del juicio oral, siendo la excepción la posibilidad de acordar la puerta cerrada", añaden los magistrados. Para ellos es "evidente" que se han "quebrantado las garantías legales y constitucionales" a un "proceso público y transparente".
Y es que para la Sala "es un hecho notorio que no se permitió el acceso de los medios de comunicación". Lo demuestran los "numerosos artículos periodísticos" publicados con posterioridad, en los cuales se "criticaba la actitud" de la jueza por impedir la entrada al juicio sin "una decisión razonada o motivada". Ese día se quedaron sin informar en primera persona unos 30 periodistas. El acta del juicio no recoge ese incidente, lo que ha causado en la Sala "tremenda extrañeza".
Se trata de la primera vez en Canarias que se anula una vista por estos motivos. Perera deberá ser enjuiciada ahora por un juez distinto.