RAÚL GIL / TERESA GARCÍA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Nunca había visto tanta policía en el barrio como ahora, cuando los gamberros y los drogadictos no nos dejan dormir no vienen". La opinión de Pino Mentado resume la de la mayoría de vecinos de Cruz de Piedra que ayer, como ha ocurrido en los últimos 22 días, se echó a la calle para evitar que los tractores acaben con una zona verde.
No es cualquier zona sino la elegida por el Ayuntamiento para edificar un centro de atención diurna a menores. A diferencia de días anteriores, ayer los vecinos se encontraron con un despliegue policial digno de cualquier película de acción, con policías nacionales y locales escoltando a un tractor y a unos operarios que empiezan a hartarse de ir todas las semanas a Cruz de Piedra y pasar el día de brazos cruzados esperando a que alguien les deje trabajar.
Fuentes municipales confirmaron que ayer era el día señalado para iniciar las polémicas obras y que para ello se había pedido la intervención de una unidad del Cuerpo Nacional de Policía para disolver a los vecinos del bloque 11 que hacen guardia en la calle día y noche.
"Como no nos fiamos, hacemos noche en unas furgonetas con colchones por si viene el tractor", dijo Domingo Perdomo. Y el tractor llegó, pero volvió a quedarse aparcado en una esquina porque la presencia de unos 40 vecinos, pese a la docena de policías que los vigilaban, disuadió a los responsables municipales de iniciar las obras un día más. "Queremos que nos reciba el alcalde y que vea la realidad, que no nos oponemos al centro sino a la ubicación", pidió Rita Pérez, "que hay más sitio en el barrio, que venga y los vea".