PEDRO GUERRA
Apaleada en ocasiones y puesta en entredicho casi siempre. Pocos jueces se atreven a garantizar la independencia judicial, ni siquiera en la Europa democrática. "La situación italiana es un muestrario de las diferentes posibilidades de ataque a la independencia judicial que existen", asegura Rafaelle Sabato, miembro del Consejo Superior de la Magistratura Italiana. Allí los jueces sufren los continuos intentos de Silvio Berlusconi de fabricarse el escudo de la inmunidad, sin éxito por el momento. "Todo se andará", afirma un juez español.
¿Y en Portugal? "El Poder Judicial es algo decorativo dentro de la democracia", explica María de Fátima Mata-Mouros, vicepresidenta de la Asociación Sindical de Jueces de Portugal. "Tenemos que luchar por recuperar el crédito y que los ciudadanos tengan confianza en los jueces", matiza.
En España, la conexión entre asociaciones judiciales y partidos políticos y la forma en que se reparten los puestos de poder en la Justicia han sembrado un mar de desconfianza en los ciudadanos. "Las asociaciones pueden servir de perro guardián en caso de ataque a la independencia judicial. Por eso no pueden estar vinculadas a partidos políticos". Palabra de Sabato