M. REYES
Ni entró en casa de la víctima ni revolvió sus cajones ni aprovechó su condición de policía para amenazarla con meterla en la cárcel si no devolvía 300 euros. Un jurado popular ha vuelto a declarar inocente a Francisco A. S., el policía municipal de Mogán juzgado esta semana en la Audiencia Provincial de Las Palmas por allanamiento de morada y amenazas condicionadas.
Se trata de la segunda vez que el agente afronta un juicio por esos cargos. En el anterior proceso también fue considerado no culpable, pero la Fiscalía de Las Palmas recurrió la sentencia y el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ordenó la repetición del juicio.
Ahora el procesado ha sido absuelto de nuevo. El presidente del tribunal, Salvador Alba, dicto ayer de viva voz la sentencia absolutoria tras el veredicto exculpatorio del jurado. El fallo ya es firme porque la fiscal renunció a presentar recurso.
El tribunal rechazó todas las conclusiones de la Fiscalía, entre ellas las relacionadas con las declaraciones de varios guardias civiles y, sobre todo, el testimonio de la víctima, plagado de "dudas" y "contradicciones", según recoge el veredicto. Esas incongruencias fueron destapadas por el abogado defensor, Pedro Cubas. El policía no abusó de su cargo para exigir a la víctima la devolución de un dinero que supuestamente había robado en un restaurante de Puerto Rico, en el sur de Gran Canaria.