MIGUEL F. AYALA
La familia del adolescente de 14 años Kylian V. P., vecino del barrio de Altavista, en Las Palmas de Gran Canaria, lleva 15 días llorando la inesperada muerte del menor, que se produjo el 31 de octubre en el hospital Doctor Negrín tras no recuperarse de la anestesia después de una operación de muñeca. "No recobró totalmente la conciencia nunca", cuenta su abuela emocionada, "y de repente, ya en planta, empezó a sufrir fuertes espasmos. Los médicos entonces lo trasladaron a quirófano para recuperarlo, pero al poquito me llevaron a una sala para comunicarme que había muerto y que le habían detectado un tumor en un lado de la cabeza".
Antonia Pulido Tejera, de 70 años y la persona que crió a Kylian V. P., denuncia además que "durante seis meses hemos esperado a que llamasen al niño desde el Servicio Canario de Salud para hacerle un escáner, porque en febrero comenzó a tener dolores de cabeza muy intensos y constantes vómitos. El médico de cabecera", continúa, "nos derivó a una neuróloga del hospital Doctor Negrín que nos decía que los dolores eran fruto de las migrañas".
Finalmente, tras la insistencia de Antonia Pulido y siempre según su versión, la doctora acabó por aceptar que se le practicase un escáner al menor de edad, pero "a día de hoy a nosotros no nos han dado ni siquiera una fecha para hacer la prueba", se quejaba ayer Antonia en su domicilio de Altavista.
La familia, asimismo, solicitó este jueves por escrito al centro hospitalario un informe donde se detallen las causas del óbito de Kylian V. P. "porque a nosotros", dice su tía, "todavía, 15 días después de su muerte, nadie nos ha venido a explicar qué le sucedió a mi sobrino".