RAÚL GIL
El Cabildo de Gran Canaria acaba de iniciar las obras de mejora de la red de saneamiento de los túneles de Julio Luengo al cumplirse una semana de las fuertes lluvias que inundaron parte de esta vía y originaron retenciones de tráfico kilométricas en la capital y en el norte de la Isla. La actuación de la institución insular busca acabar con los problemas de una vía por la que circulan diariamente una media de 60.000 vehículos según datos del Cabildo y del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
El pasado martes, una tromba de agua de 45 litros por metro cuadrado en sólo media hora anegó y atascó los desagües de este túnel en su acceso por la carretera del Norte. Ese atasco, según explicaron fuentes del Cabildo, desvió la tromba de agua que bajaba desde las carreteras del Norte y la del Hospital Doctor Negrín hacia el interior del túnel y acabó empozada en el tramo más bajo, el que está a la salida de Torre Las Palmas, donde la bomba de achique no dio a abasto a desaguar al estar ya saturada la red de pluviales de la ciudad a la que está conectada.
La ampliación de aliviaderos, que se desarrollará en una segunda fase la próxima semana, implica cavar una especie de acequia en paralelo a la carretera de más de 30 metros de largo por 60 centímetros de ancho que conducirá el agua a la red de pluviales municipal que vierte en el mar. Los actuales aliviaderos no pasan de los tres metros de largo por 40 centímetros de ancho. Esta obra multiplicará por diez la capacidad de absorción de agua actual y evitará nuevas inundaciones en el túnel según los cálculos técnicos.
El ingeniero Soria calcula que estas obras sólo afectarán levemente al tráfico que accede a la capital desde el Norte ya que implicará el cierre de medio carril cuando empiecen las obras de perforación, en una semana.