ELISA ARDOY
La instalación de las nuevas farolas en el paseo de Las Canteras ha dividido a usuarios, vecinos y comerciantes. Mientras que unos consideran que es un diseño bonito y que era necesario un cambio de iluminación, para otros las nuevas farolas son un gasto innecesario y que además quitan visibilidad.
"Las están poniendo separadas sólo por 35 metros de distancia. Son demasiadas farolas. Deberían separarlas más y contar con la opinión de los usuarios de la playa", opina Octavio Martínez, que está tramitando la creación de una plataforma de vecinos para dar voz a las críticas de los habitantes de Las Canteras. "Con mejorar las que ya estaban era suficiente, éstas impiden ver la playa", añade.
Algunos comerciantes, en cambio, celebraban ayer la iniciativa del Ayuntamiento capitalino, financiada por el Fondo Estatal de Inversión para el Empleo (Feile), conocido como plan Zapatero, con 1,5 millones de euros. Los propietarios de los locales habían trasladado desde hace meses a la concejalía de Fomento su preocupación por la inseguridad que reinaba por las noches en el paseo debido a la "mala iluminación".
"Por la noche es un peligro, no hay nada de luz y salir de trabajar de madrugada da mucho respeto. Espero que con las nuevas se vea mejor. Ahora habrá que ver cómo quedan, pero que estén bastante seguidas no significa que vayan a alumbrar excesivamente", dice Yaiza García, trabajadora de la zona.
El desacuerdo por las nuevas farolas, con un diseño que asemeja al de la vela latina, ha enfrentado nuevamente al gobierno local (PSOE-Compromiso) con la oposición (PP). Los populares acusaron esta semana a la concejala de Fomento, Nardy Barrios, de "despilfarrar" 1,5 millones de euros en la instalación de la iluminación, en vez de destinar este dinero a mejorar la limpieza y el mantenimiento del mobiliario urbano de Las Canteras.
Barrios, por su parte, aseguró ayer que era necesario cambiar las 28 farolas actuales, de 30 metros de altura, porque producen una "luz amarillenta que alumbra los fondos marinos produciendo un descontrol del hábitat". Además, según la también socia del gobierno, la luz "entra en las casas de los particulares" y no alumbra el paseo de manera adecuada.
Estas nuevas luminarias, según la concejala, supondrán un ahorro anual de 30.000 euros en luz eléctrica, así como en mantenimiento, ya que éste se podrá llevar a cabo por los propios operarios de alumbrado y no por los bomberos como sucede con las actuales, de mucha mayor altura.
Barrios explicó que en primera línea se instalarán antes de final de año 79 farolas que miden entre los 11,85 metros de altura (70 unidades) y 16 metros (9 unidades) dependiendo de la zona. "Son de una belleza insuperable, no como las actuales que parecen de un campo de concentración", añadió.