DELIA JIMÉNEZ
Más de una decena de siglas sindicales de los sectores de Sanidad, Educación y Administración General de la Comunidad Autónoma y alrededor de dos millares personas decidieron sumarse a la manifestación que, sobre las 18.00 horas, partió desde la plaza de La Feria recorriendo León y Castillo para concentrarse en la sede presidencial.
Los empleados públicos canarios avanzaron con una consigna común: protestar contra la reducción presupuestaria de la función pública contemplada por el gobierno canario para 2010. Carmelo Jorge, responsable de política sanitaria de Comisiones Obreras, calificó de "éxito" tanto la jornada de huelga sanitaria como la manifestación. Además, insistió en que a pesar de la repercusión de la huelga la consejera, Mercedes Roldós, "aún no se ha puesto en contacto con los sindicatos para abrir una negociación. Aunque eso no me extraña, porque nuestro sindicato es mayoritario en Sanidad y desde que ella tomó posesión nunca se ha sentado a hablar con nosotros".
Jorge anunció que las diferentes representaciones sindicales "están más unidas que nunca y está batalla no ha hecho más que empezar, así que si en las próximas semanas no perciben una actitud dialogante por parte del Ejecutivo seguiremos poniendo en marcha distintas medidas de presión".
Por su parte Luis Brito, representante sindical de UGT en Sanidad, comentó que su sindicato seguiría haciendo asambleas en los distintos centros de salud para informar a los trabajadores y, sobre todo, a los usuarios. "Queremos que los usuarios entiendan que no estamos luchando por ninguna subida salarial sino por defender sus derechos que pasan por evitar una privatización de los servicios públicos". Los sindicatos apoyan su protesta en que el presupuesto de 2010 para la Función Pública se ha visto disminuido en un 2,5 por ciento.