TERESA GARCÍA
A perro flaco todo son pulgas. El Gobierno canario ha decidido ahora penalizar al Ayuntamiento de la capital grancanaria, quitándole 1,3 millones de euros del dinero que le da anualmente a través del Fondo de Financiación Municipal, porque ha incumplido la ratio de gestión recaudatoria en 2008. Además, una parte de los 29 millones del fondo, de los que sólo quedan pendientes de recibir 19 millones (con la penalización se quedarán en 17,7 millones), se tendrá que destinar a sanear la gestión porque Hacienda también incumple la ratio de ahorro neto. La pésima noticia fue recibida ayer por el Consistorio, un día antes de la aprobación hoy en pleno de los presupuestos de 2010, que ascienden a 365 millones de euros (entre las cuentas del Consistorio y sus nueve sociedades municipales) que vienen marcados por una fuerte reducción de los ingresos procedentes del Estado y de la Comunidad Autónoma a a través de los impuestos del REF y, de otra parte, por la subida de 19 impuestos y tasas municipales.
Precisamente, la auditoría del Gobierno entiende que el Ayuntamiento no gestionó con eficacia la recaudación de impuestos. En realidad, el Ayuntamiento se quedó a 20 décimas de cumplir la ratio de saneamiento económico-financiero, ya que sólo recaudó el 79,80% de las obligaciones emitidas en lugar del 80% que tenía que alcanzar. El director de gobierno de Economía, Benito Cabrera, consideró "excesivo" el castigo "en comparación con el delito cometido", por lo que se está estudiando presentar una alegación.
Cabrera añadió que la propia auditoría reconoce que una de las causas de que se incumpliera la ratio se debió a la tasa de ocupación del subsuelo de las grandes empresas como Endesa o Emalsa. "Lo normal", explicó, "es que el Ayuntamiento siempre les deba más a estas compañías que ellos a nosotros y normalmente, lo que hace es compensar". Así, cuando Endesa presentó su declaración en 2008, "se materializó el importe, pero no el cobro, que se formalizó este año. Por esta razón no alcanzamos la ratio".