TERESA GARCÍA
Los trabajadores municipales que se encargan de la recogida de residuos sólidos en la capital se plantaron ayer y no fueron a trabajar durante el turno de mañana, por lo que buena parte de la periferia de la ciudad se quedó con unas 80 toneladas de basura sin recoger en los contenedores. Los trabajadores sólo recogieron la basura de los centros sanitarios y el Matadero para protestar por "las condiciones de riesgo y la precariedad" con la que realizan el servicio.
El acuerdo alcanzado por el comité de empresa y la concejala de Desarrollo Sostenible, Inmaculada Medina, impidió que la protesta se prolongara durante el turno de tarde. Medina se comprometió a suministrarles en una semana el vestuario especial de seguridad que precisan para efectuar la recogida y a iniciar las negociaciones del convenio en 15 días, por lo que el comité de empresa decidió a última hora del día suspender el plante.
David Suárez, portavoz del comité de empresa, que representa a los cerca de 300 trabajadores del servicio municipal de recogida, indicó ayer que el detonante de la protesta fue el incumplimiento en la entrega del vestuario, aunque añadió que el personal "está harto de las condiciones precarias en las que trabajamos, con una flota de camiones de más de 20 años, cuyo estado constituye un peligro para los ciudadanos y los trabajadores".
Por su parte, Inmaculada Medina reconoció la antigüedad de la flota de camiones, pero aseguró que "por primera vez los trabajadores salen en condiciones de seguridad". Medina confía en la "generosidad" de sus compañeros concejales para conseguir financiación y "comprar camiones nuevos". Añadió que "no pueden pretender que de un día para otro se cambie la flota, con las condiciones económicas". Por su parte, el edil del Partido Popular, Ángel Sabroso, señaló que "los problemas en limpieza se reflejan en el pésimo estado en que está la ciudad" y se ofreció a "ayudar" a Medina.