LOURDES S. VILLACASTÍN
El Cabildo de Gran Canaria niega haber paralizado el pago de la ayuda a los padres con niños enfermos de cáncer para soportar el coste de aparcamiento en el Hospital Materno Infantil y asegura que sólo ha endurecido los controles porque ha detectado un "abuso masivo". Pero desde hace una semana, los padres deben abonar el coste total del aparcamiento, lo que supone desembolsar una media de 12 euros al día ya que los niños pueden estar entre cinco y ocho horas en el centro.
El consejero de Patrimonio, Julián Navarro, afirma que el parquin continúa siendo gratuito tanto para las familias con niños "ingresados" como los que acuden al "hospital de día" pero que los padres deben acreditar a partir de ahora su uso con un "certificado médico" ya que se han detectado irregularidades.
Mersi Rodríguez, una de las madres afectadas, señaló ayer que el hospital les sigue "sellando" el tique del parquin, que está gestionado por una empresa privada, pero que cuando llegan a la barrera "no se la abren" si no abonan el coste.
Navarro señaló ayer que desconocía que a estas familias se les hubiera denegado su uso y aseguró que lo que ocurre es que existe un mayor control, ya que en los últimos meses se han detectado más tarjetas selladas de las que correspondían.
Las quince plazas que están habilitadas para estas familias cuestan a la institución insular 18.000 euros al año. A partir de ahora será la gerencia del Materno la que, ante "el abuso" acredite con un certificado médico quién puede usar las plazas.
Navarro, que no quiso precisar la cuantía del fraude ni de dónde provenía, subrayó que todas estas familias, con niños ingresados o no podrán seguir utilizando dichas plazas. Sin embargo, ayer la Asociación Pequeño Valiente (que agrupa a padres de niños oncológicos) vino a desmentir al consejero y apuntó que han recibido un fax de la gerencia del hospital indicándoles que a partir de ahora sólo podrán usar el parquin quienes acrediten tener "niños ingresados con un tiempo superior a una semana".
La Consejería de Sanidad y el Hospital no dieron respuesta ayer a este periódico.