LOURDES S. VILLACASTÍN
Ricardo Cazorla, absuelto el pasado martes por el Tribunal Supremo de tres delitos de violación tras pasar dos años y siete meses en prisión después de que la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas le condenará a 36 años, reclamará al Estado una indemnización económica por el tiempo que ha estado preso en Salto del Negro y por los daños psicológicos que dicha situación le ha ocasionado a él y a su familia. Su abogado, Sergio Armario, afirma que sólo por los días que ha permanecido entre rejas la indemnización podría rondar los 300.000 euros.
Acompañado de sus padres, Rodolfo y Carmen, Ricardo Cazorla se reunía ayer por la mañana con su letrado para iniciar los trámites que fundamentarán la reclamación porque, dijo, "anímicamente yo no estoy bien. Y porque mis padres tienen una depresión".
Ricardo Cazorla fue acusado en el 2007 de tres delitos de violación tras ser reconocido por una de las víctimas, diez años después de cometerse las agresiones sexuales en varios descampados de Tafira.
Su abogado señaló que el bufete ha estudiado otros casos similares y por los días preventivos que Ricardo ha estado en la cárcel "barajamos que la indemnización podría rondar entre los 250.000 y 300.000 euros".
La cantidad podría ser mayor y los abogados reclamarán además a la Justicia española por los daños psicológicos que su detención y encarcelamiento han provocado en Cazorla y en su familia.
"Tuvo que escuchar todo lo que se le imputaba en el auto de procesamiento", donde se relata al detalles las agresiones sexuales, "cuando él siempre mantuvo que era inocente", dijo.
El letrado afirmó que una baza a favor de Ricardo fue que no se negó a que le hicieran las pruebas de ADN ni el perfil genético que luego ante el Supremo les valió la absolución. "Sino, me hubiera comido el pulpo", apostilla Ricardo, atento a las explicaciones que su abogado da sobre el proceso judicial y "mediático" al que ha sido sometido su defendido durante todo este tiempo.