PEDRO GUERRA
Cincuenta víctimas y subiendo. La investigación por abusos sexuales y corrupción de menores a los responsables de la Escuela de Kárate Torres Baena acumula ya medio centenar de testimonios de personas que han declarado haber sufrido algún tipo de abusos sexuales.
Desde que el pasado domingo día 7 de febrero el juez instructor Miguel Ángel Parramón decretara el ingreso en prisión de Fernando Torres Baena, su compañera sentimental María José González Peña y de Ivonne González Herrera, como imputados por un delito continuado de abusos sexuales y otro de corrupción de menores, tanto el Juzgado de Instrucción número 7 de la capital grancanaria como el Servicio de Atención a la Familia (SAF) de la Policía Nacional se encuentran desbordados por el caso. Laboriosas declaraciones que se prolongan por espacio de varias horas van destapando hechos que escandalizan hasta a los propios investigadores.
Las víctimas de los presuntos abusos sexuales que se investigan tienen hoy edades comprendidas entre los 9 y los 35 años. Muchos de ellos se han presentado de forma voluntaria en el juzgado o ante la policía, después de la aparición en LA PROVINCIA/DLP de las primeras noticias relacionadas con una escuela de kárate que impartía clases a unos 800 jóvenes. Algunos testimonios son verdaderamente aterradores, según apuntan fuentes próximas a la investigación.
Niños presuntamente violados con apenas nueve años, jóvenes que supuestamente eran obligados a mantener relaciones sexuales con otros jóvenes e instructoras deportivas que al parecer enseñaban a niñas a practicarse todo tipo de tocamientos. Una espiral de perversión que sobresalta a los propios investigadores.