P. G.
Los presuntos abusos sexuales cometidos por los cinco imputados en la causa no se realizaban únicamente en la vivienda personal de Fernando Torres Baena y su compañera sentimental María José González Peña, ubicada en Playa de Vargas (Agüimes): "En la Escuela de Kárate Torres Baena se producían abusos sexuales casi a diario", declaró una de las víctimas.
El gimnasio, que atendía a unos ochocientos niños y está ubicado en la calle Juan Carló, de la capital grancanaria, tiene al menos dos habitaciones en cuyo interior hay camas, según han declarado varios de los testigos y comprobaron los investigadores durante los registros efectuados el día de las detenciones, el pasado 4 de febrero. "En esas habitaciones se cometían abusos casi a diario", según testimonios recabados por los investigadores.
A lo largo de las tres semanas que han transcurrido desde que se iniciara la causa, menores de entre 9 y 12 años que eran víctimas de presuntos abusos sexuales en la actualidad han prestado declaración, primero ante la policía y luego ante el juez instructor, Miguel Ángel Parramón. Los testimonios de los niños son estremecedores y la mayoría de ellos acaban llorando mientras declaran, en compañía de sus padres o tutores.
Según algunos de los testimonios de los niños, los imputados cometieron presuntos abusos sexuales incluso en los días previos a las detenciones, tras los datos que ha podido constatar la investigación judicial.