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Soledad Perera, la madre de acogida de Piedad, ha sido condenada de nuevo por negarse a entregar a la niña a la Dirección General del Menor del Gobierno de Canarias. La sentencia, notificada este viernes a las partes por el Juzgado de lo Penal 5 de la capital grancanaria, la considera responsable de un delito de desobediencia grave a la autoridad judicial y le impone nueves meses de prisión.
Perera ya fue condenada por esos hechos el año pasado, pero en octubre de 2009 la Audiencia de Las Palmas anuló el juicio porque se celebró a puerta cerrada y ordenó su repetición. La acusada sostuvo en la vista oral que se resistió a entregar a la menor para protegerla.
La niña, de ocho años, se encuentra en la actualidad en un centro de acogida tras haber fracasado el proceso de reintegración con su madre biológica.